| Historia
Numerosos ensayos controlados han examinado los efectos
del ajo por vía oral en lípidos séricos.
Los efectos a largo plazo en lípidos y en morbilidad
cardiovascular y mortalidad aún permanecen desconocidos.
No se han estudiado a fondo otras preparaciones (como
recubrimiento entérico o ajo crudo).
Se han reportado pequeñas reducciones en la
presión arterial (<10mmHg), inhibición
en el conglomerado de plaquetas y mejoramiento de la
actividad fibrinolítica y pueden ejercer efectos
en los resultados cardiovasculares, aunque la evidencia
es preliminar en estas áreas.
Numerosos estudios en casos controlados basados en
la población indican que un consumo regular de
ajo (particularmente ajo sin procesar) puede reducir
el riesgo de desarrollo de diferentes tipos de cáncer,
incluso malignidades gástricas y colorrectales.
Sin embargo, hacen falta futuros ensayos controlados.
Se han asociado con el consumo del ajo múltiples
casos de hemorragia y se debe tener precaución
en pacientes con riesgo de hemorragia o antes de un
procedimiento quirúrgico o dental. El ajo no
parece afectar significativamente los niveles de glucosa
en la sangre.
Sinónimos
Ajoene, alisat, alicina, Allicor®, Allii sativi
bulbus, alliinase, allium, allitridium, allyl mercaptan,
alubosa elewe, Amarilidáceas (familia), ayo-ishi,
ayu, banlasun, alcanfor del pobre, diente de ajo, da-suan,
dai toan, dasuan, dawang, disulfuro de dialil, sulfuro
de dialil, disulfuro de dipropil, sulfuro de dipropil,
dra thiam, foom, diente de ajo, granos de ajo, extracto
de ajo, aceite de ajo, Gartenlauch, hom khaao, hom kia,
hom thiam, hua thiam, Karinat® (betacaroteno 2.5mg,
alfatocoferol 5mg, ácido ascórbico 30mg
y ajo en polvo150mg por tableta), kesumphin, kitunguu-sumu,
knoblauch, kra thiam, Krathiam, krathiam cheen, krathiam
khaao, Kwai®, Kyolic®, l'ail, lahsun, lai, la-juan,
lasan, lashun, la-suan, lasun, lasuna, lauch, lay, layi,
lehsun, lesun, liliáceas (familia), lobha, majo,
naharu, néctar de los dioses, Ninniku, pa-se-waa,
melaza del pobre, rason, rasonam, rasun, melaza de óxido,
melazas rústicas, S-allylcysteine (SAC), seer,
skordo, sluon, rosa maloliente, sudulunu, tafanuwa,
ta-suam, ta-suan, tellagada, Tellagaddalu, thiam, derivado
de tioalil, tiosulfinatos, toi thum, tum, umbi bawang
putih, vallaippundu, Velluli, vellulli, verum, vinilo
de dithiin.
Evidencia
Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos
o animales. La seguridad y eficacia de los mismos no
siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones
son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor
médico calificado.
Uso basado en evidencia científica Grado*
Colesterol alto
Múltiples estudios en humanos han arrojado pequeñas
reducciones en el colesterol total en la sangre y lipoproteínas
de baja densidad (“colesterol malo”) en
periodos cortos (4 a 12 semanas). No es claro si existen
beneficios después de este periodo. No son claros
los efectos en las lipoproteínas de alta densidad
(“colesterol bueno”). Este tema permanece
en un área de controversia. Se necesitan estudios
mejor diseñados y más extensos en esta
área. B
Antifúngico (aplicado sobre la piel)
Varios estudios describen la aplicación de ajo
sobre la piel para tratar la micosis, incluidas las
infecciones de levadura. Se debe tener precaución
ya que el ajo puede causar quemaduras graves y salpullido
cuando se aplica sobre piel sensible. C
Efectos antiplaquetarios (adelgazamiento de la sangre)
Varios estudios clínicos en humanos han evaluado
los efectos del ajo en la agregación plaquetaria.
Como el ajo se ha asociado con varios casos de sangrado,
el tratamiento con el mismo debe hacerse con precaución
(especialmente en pacientesque toman otros agentes que
puede provocar el sangrado. C
Aterosclerosis ("endurecimiento" de las arterias)
Las investigaciones preliminares en humanos indican
que los depósitos de colesterol en los vasos
sanguíneos podrían aumentar con menos
rapidez en las personas que consumen ajo. No está
claro si esto se debe a la propiedad del ajo de reducir
los niveles de colesterol, o a otros efectos del ajo.
C
Cáncer
La evidencia preliminar en humanos indica que el consumo
regular de ajo (particularmente ajo sin procesar) puede
reducir el riesgo de desarrollo de diferentes tipos
de cáncer, incluidas las malignidades gástricas
y colorrectales. Algunos estudios usan productos con
múltiples ingredientes de manera que se hace
difícil determinar si el ajo por si solo constituye
un beneficio. Se necesitan ensayos clínicos mejor
diseñados en humanos para concluir si comer ajo
o tomar suplementos de ajo puede prevenir o tratar el
cáncer. C
Meningitis criptocócica
Un estudio preliiminar documentó los beneficios
potenciales del ajo administrado por vía oral
e intravenosa en el manejo de la meningitis criptocócica.
Se necesita más investigacion antes de recomendar
el uso o no del ajo en el tratamiento de esta afección
potencialmente grave, para la cual existen otros tratamientos.
C
Hipercolesterolemia familiar
La hipercolesterolemia familiar es un trastorno genético
en el cual existen niveles muy altos de colesterol en
la familia. Las investigaciones en niños con
herencia de alguna forma de colesterol alto indican
que el ajo no tiene mayor efecto en la reducción
del colesterol en estos pacientes. C
Prevención de ataques cardíacos
en pacientes con conocimiento de enfermedad cardiaca
No es claro si el ajo previene futuros ataques cardíacos
en personas que han sufrido uno anteriormente. Los efectos
del ajo sobre los niveles de colesterol pueden ser beneficiosos
en dichos pacientes. C
Hipertensión
Numerosos estudios en humanos reportan que el ajo puede
reducir levemente la presión arterial, pero se
necesitan estudios más a fondo y mejor diseñados
para confirmar este posible efecto. C
Enfermedad vascular periférica (bloqueo de las
arterias en las piernas)
Algunos estudios humanos indican que el ajo puede mejorar
levemente la circulación en las piernas, pero
este tema permanece sin claridad. Se necesitan estudios
mejor diseñados. C
Repelente contra garrapatas
La evidencia preliminar en un estudio reportó
que las personas que recibieron ajo notificaron un número
significantemente menor de picaduras de garrapatas en
comparación a aquellos que recibieron una píldora
placebo. Se requiere investigación adicional
para comprobar tales resultados. C
Infección del tracto respiratorio superior
Los reportes preliminares indican que el ajo puede
reducir la gravedad de las infecciones en el tracto
respiratorio superior. Sin embargo, esto no se ha demostrado
en estudios bien diseñados en humanos. C
Diabetes
Los estudios en animales indican que el ajo puede reducir
el azúcar en la sangre e incrementar la liberación
de insulina, sin embargo, los estudios en humanos no
confirman este efecto. D
Úlceras estomacales causadas por la bacteria
Helicobacter pylori
Los estudios anteriores en humanos muestran que no
hay efecto del ajo sobre las úlceras gástricas
o duodenales. D
*Referencia para los grados:
A: Sólida evidencia científica para este
uso;
B: Buena evidencia científica para este uso;
C: Dudosa evidencia científica para este uso;
D: Aceptable evidencia científica contra este
uso;
F: Sólida evidencia científica contra
este uso.
Razones para los grados
Usos basados en la tradición o teoría
Los siguientes usos están basados en la tradición,
teorías científicas o investigación
limitada. A menudo no se han probado completamente en
humanos y no siempre se han demostrado su seguridad
y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente
serias y las debe evaluar un proveedor médico
calificado. Podría haber otros usos propuestos
que no están señalados a continuación.
Aborto, problemas de memoria relacionados con la edad,
SIDA, alergias, infecciones por amebas, antibacterial,
antioxidante, antitoxina, antiviral, afrodisíaco,
gastritis atrófica, artritis, ascaridiasis (lombrices
en el intestino o en el hígado) asma, pie de
atleta, enfermedad benigna del seno, problemas de secreción
biliar, cáncer de vejiga, sangre en la orina,
fibromatosis en el seno, bronquitis, cólera,
claudicación (dolor de pierna debido a escasa
circulación), resfriados, tos, meningitis criptocócica,
infección de citomegalovirus, dolor dental, ayuda
digestiva, difteria, diurético (píldora
de agua), disentería, dismenorrea, dolor de oído,
fatiga, fiebre, cálculos biliares, crecimiento
de vello, dolor de cabeza, desórdenes del ritmo
cardíaco, hemorroides, síndrome hepatopulmonar,
VIH, efectos hormonales, estimulación del sistema
inmunológico, mejoramiento de la digestión,
inducción del vómito, inflamación,
enfermedad inflamatoria del intestino, gripe, problemas
hepáticos, daño en los riñones
causado por antibióticos, leucemia, cáncer
de hígado, salud del hígado, malaria,
fluidificación de la mucosa, espasmos musculares,
síndrome nefrótico, obesidad, parásitos
y lombrices, transpiración, neumonía,
síndrome premenstrual, cáncer de próstata,
psoriasis, enfermedad de Raynaud, tiña ( tinea
corpori, tinea cruris), sedante, descongestionante de
los senos nasales, protección contra el veneno
de serpientes, espermicida, dolor de estómago,
reducción de ácido estomacal, protección
del revestimiento estomacal, estrés (ansiedad),
apoplejía, muguet, dolor de muela, diarrea del
viajero, tuberculosis, tricomoniasis vaginal, tifus,
infecciones del tracto urinario, irritación vaginal,
verrugas, bienestar, tosferina.
Dosificación
Las siguientes dosis están basadas en investigaciones
científicas, publicaciones, uso tradicional u
opinión experta. Hay muchas hierbas y suplementos
que no se han sometido a pruebas exhaustivas, por lo
que su seguridad y eficacia no se puede demostrar. Las
marcas podrían prepararse de manera diferente,
con ingredientes variables, incluso dentro de la misma
marca. Es posible que las siguientes dosis no correspondan
a todos los productos. Deberá leer las etiquetas
del producto y analizar la dosis con un proveedor médico
calificado antes de iniciar una terapia.
Adultos (18 años y mayores)
Los estudios en humanos reportan el uso diario de 4
a 12.3 miligramos de aceite de ajo por vía oral.
Algunas fuentes informan que los aceites destilados
al vapor, el aceite producto del ajo machacado y el
aceite añejado en alcohol pueden ser menos efectivos
para algunos usos, particularmente como adelgazante
de la sangre.
Se han usado entre 600 y 900 miligramos diarios de
ajo en polvo deshidratado, sin recubrimiento, dividido
en tres dosis, estandarizado a 1.3% de contenido de
alicina en estudios en humanos. La Cooperativa Científica
Europea sobre Fitoterapia (ESCOP- The European Scientific
Cooperative on Phytotherapy) recomienda de 3 a 5 miligramos
de alicina diariamente (1 diente o de 0.5 a 1.0 gramos
de polvo seco) para la prevención de la aterosclerosis.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda
de 2 a 5 gramos de ajo fresco, de 0.4 a 1.2 gramos de
polvo seco, de 2 a 5 miligramos de aceite, de 300 a
1000 miligramos de extracto, u otras formulaciones que
sean equivalentes a 2 y hasta 5 miligramos de alicina
diariamente.
La Cooperativa Científica Europea sobre Fitoterapia
(ESCOP) recomienda consumir por vía oral tres
veces al día de 2 a 4 gramos de bulbo seco o
de 2 a 4 mililitros de tintura (1:5 diluido en etanol
a 45%), para las infecciones del tracto respiratorio
superior.
Niños (menores de 18 años)
No se han probado la seguridad o efectividad de los
suplementos del ajo en niños. La cantidad de
ajo que se encuentra en las comidas es probablemente
seguro para la mayoría de los niños.
Seguridad
La Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU.
(FDA) no regula las hierbas y suplementos de manera
estricta. No hay garantías respecto a la potencia,
pureza o seguridad de los productos, y los efectos podrían
variar. Lea siempre las etiquetas del producto. Si usted
padece de alguna afección, o si está tomando
otras drogas, hierbas o suplementos, deberá consultar
con un proveedor médico calificado antes de iniciar
una terapia nueva. Consulte con un proveedor médico
de inmediato si sufre efectos secundarios.
Alergias
Las personas que tengan conocimiento de ser alérgicas
al ajo, a cualquiera de sus ingredientes o a cualquier
otro miembro de la familia de las liliáceas,
como el jacinto, tulipán, cebolla, puerro y cebollines,
deben evitar el ajo. Se han reportado reacciones alérgicas
al ajo tomado vía oral, inhalado o aplicado sobre
la piel. Algunas de estas reacciones son graves, incluidas
la inflamación de la garganta y dificultad para
respirar (anafilaxia). Se ha sugerido que algunos casos
de asma por inhalación de ajo pueden deberse
a los ácaros presentes en el mismo. El ajo fresco
aplicado sobre la piel tiene mas probabilidades de causar
salpullido que el extracto de ajo.
Efectos secundarios y advertencias
Los efectos secundarios del ajo mas comúnmente
reportados son el mal aliento, olor en el cuerpo y reacciones
alérgicas. El ajo fresco ha causado salpullido
o quemaduras en la piel en personas sometidas a terapia
con ajo y en las personas que lo manipulan al preparar
alimentos. La mayoría de las reacciones mejoran
después de suspender la terapia con ajo. No deben
aplicarse productos de ajo sobre la piel de infantes
o niños debido a los múltiples reportes
de quemaduras en la piel y se deben usar con precaución
en adultos. Otros efectos secundarios reportados incluyen
mareo, incremento de sudoración, dolor de cabeza,
picor, fiebre, escalofríos, ataques de asma y
mucosidad nasal.
La hemorragia es un efecto secundario potencialmente
grave del uso del ajo, la cual incluye hemorragia después
de una cirugía y sangrado espontáneo.
Se reportan varios casos de hemorragia, los cuales se
pueden deber a los efectos del ajo en las plaquetas
de la sangre o al incremento del rompimiento de coágulos
sanguíneos (fibrinolisis). Existe debate acerca
de los efectos del ajo en personas tratadas con warfarina
(Coumadin®), pero los estudios indican que el ajo
no altera los valores de la Proporción Normalizada
Internacional (INR – International Normalized
Ratio) que se usan para medir los efectos de la warfarina
en el adelgazamiento de la sangre. El consumo de ajo
debe suspenderse con anterioridad a algún procedimiento
quirúrgico o dental debido al incremento en el
riesgo de hemorragia. Se recomienda precaución
a las personas con trastornos de sangrado o que toman
medicamentos para adelgazamiento de la sangre (anticoagulantes,
aspirina/agentes antiplaquetarios, drogas sin esteroides
y antiinflamatorias como ibuprofeno o naproxeno) o hierbas/suplementos
que pueden incrementar el riesgo de hemorragia. Se podría
requerir de ajustes en la dosificación.
El ajo o sus ingredientes pueden reducir los niveles
de azúcar en la sangre e incrementar la liberación
de insulina. Sin embargo, los estudios en humanos no
muestran cambios en el control de azúcar en la
sangre en personas con o sin diabetes. No obstante,
se aconseja tener precaución en personas con
diabetes o hipoglicemia y en aquéllas que toman
drogas, hierbas, o suplementos que afectan el nivel
de azúcar en la sangre. Los niveles de azúcar
en la sangre pueden necesitar la supervisión
de un proveedor médico y ajustes en la medicación.
Reportes informales describen baja absorción
de yodo en la tiroides y bajos niveles de la hormona
tiroidea (hipotiroidismo) con la suplementación
de ajo. Pocos reportes indican que el ajo y plantas
similares estén asociados con la aparición
de nódulos o tumor en la tiroides. Se ha reportado
conteo bajo de esperma en ratas.
Las preparaciones con ajo deshidratado o con ajo crudo
consumidas vía oral pueden causar quemaduras
en la boca, mal aliento, dolor abdominal o sensación
de llenura, inapetencia, gases, eructos, náusea,
vómito, irritación del revestimiento estomacal,
cambios en la bacteria del intestino, acidez, diarrea
o estreñimiento. Un reporte describe obstrucción
del intestino de un hombre que consumió un bulbo
completo de ajo. Las personas con úlceras estomacales
o quienes son propensos a sufrir irritación estomacal
deben consumir ajo con precaución.
Múltiples estudios muestran una pequeña
reducción en los niveles de colesterol en la
sangre después de consumir suplementos de ajo
vía oral. Son también comúnmente
reportadas pequeñas reducciones en la presión
arterial. Se destaca un caso de ataque cardíaco
en un hombre saludable después de consumir por
vía oral una cantidad abundante de ajo.
Se ha reportado contaminación de productos de
ajo.
En Vancouver, British Columbia, una preparación
comercial de ajo picado se relacionó con botulismo.
Un reporte describe una sobredosis de colchicine e incluso
la muerte después de consumir azafrán
de la pradera ( Colchicum autumnale ) al ser confundido
con ajo silvestre ( Allium ursinium ).
El ajo y el pycnogenol han mostrado incrementar la
secreción de la hormona del crecimiento humano
en experimentos de laboratorio.
Embarazo y lactancia
Basado en el consumo histórico, el ajo es probablemente
seguro durante el embarazo en cantidades generalmente
consumidas en los alimentos. Sin embargo, se deben evitar
durante el embarazo los suplementos de ajo o el consumo
de grandes cantidades de ajo debido al posible incremento
del riesgo de hemorragias. Además, estudios anteriores
en animales indican que el ajo puede causar contracciones
del útero. Muchas tinturas contienen altos niveles
de alcohol y deben evitarse durante el embarazo.
Basado en el consumo histórico, el ajo es probablemente
seguro durante la lactancia en cantidades generalmente
consumidas en los alimentos. Sin embargo algunas madres
que toman suplementos de ajo reportan incremento en
el tiempo de lactancia, olor en la leche y reducción
en la ingesta por parte del infante. No se conoce la
seguridad de los suplementos de ajo durante la lactancia.
Interacciones
La mayoría de las hierbas y suplementos no se
han probado completamente en cuando a la interacción
con otras hierbas, suplementos, drogas o alimentos.
Las interacciones que se señalan a continuación
se basan en informes y publicaciones científicas,
experimentos de laboratorio o uso tradicional. Siempre
debe leer las etiquetas del producto. Si usted padece
de alguna afección, o si está tomando
otras drogas, hierbas o suplementos, deberá consultar
con un proveedor médico calificado antes de iniciar
una terapia nueva.
Interacción con drogas
Los reportes en humanos indican que el ajo puede incrementar
el riesgo de hemorragia cuando se toma con drogas que
también incrementan el riesgo de hemorragia.
Los ejemplos incluyen la aspirina, anticoagulantes (“adelgazantes
de la sangre”) como warfarina (Coumadin®)
o heparina, drogas antiplaquetarias como clopidogrel
(Plavix®), y drogas antiinflamatorias no esteroides
como ibuprofeno (Motrin®, Advil®) o naproxeno
(Naprosyn®, Aleve®). Los estudios en humanos
y animales muestran que el ajo puede reducir la presión
arterial. Debe usarse con precaución cuando se
combina con otros medicamentos que reducen la presión
arterial. Varios estudios hechos en humanos reportan
niveles de colesterol más bajos en las personas
que consumen ajo. Estos efectos pueden incrementarse
si se consume ajo con medicamentos que reducen el nivel
de colesterol en la sangre como lovastatina (Mevacor®)
u otras "estatinas" (inhibidores de la HMGCoA
reductasa).
Los niveles de la droga saquinavir, usada en el tratamiento
del VIH, pueden reducirse si se consume ajo y por consiguiente
reducir su efectividad. También se pueden afectar
otras drogas antivirales como ritonavir.
El ajo puede reducir los niveles de azúcar en
la sangre. Aunque esto es teórico en humanos,
se aconseja tener precaución cuando se tomen
medicamentos que pueden bajar el nivel de azúcar
en la sangre. Un proveedor médico calificado
debe supervisar de cerca de los pacientes que tomen
medicamentos para la diabetes, ya sea vía oral
o insulina. Pueden ser necesarios ajustes en el medicamento.
Los individuos con trastornos de la tiroides o quienes
toman medicamentos para la misma deben tener precaución
al tomar suplementos del ajo ya que estos pueden afectar
la tiroides.
El ajo puede alterar los niveles de ciertas drogas
metabolizadas por el sistema enzimático del hígado
CYP450.
Muchas tinturas que contienen altos niveles de alcohol,
pueden causar vómito o náusea cuando se
toman con metronidazol (Flagyl®) o disulfiram (Antabuse®).
El ajo puede alterar los niveles de varias drogas anticancerosas.
Consulte con su oncólogo y farmaceuta antes de
empezar a tomar suplementos de ajo.
Interacción con hierbas
y suplementos dietéticos
El ajo puede incrementar el riesgo de hemorragia. En
teoría, el riesgo puede incrementarse aun más
cuando se consume ajo con otras hierbas o suplementos
que también incrementan el riesgo de hemorragia.
Se han reportado múltiples casos de hemorragia
con el uso de ginkgo biloba y dos casos con palma enana
americana. Teóricamente, otros numerosos agentes
pueden incrementar el riesgo de hemorragia aunque esto
no se ha probado en la mayoría de los casos.
El ajo puede tener un efecto leve en la reducción
de la presión arterial. Se debe tener precaución
si se toma con otros suplementos que pueden disminuir
la presión arterial.
El ajo puede bajar los niveles de azúcar en
la sangre. Se recomienda precaución cuando se
usen hierbas o suplementos que también pueden
bajar el nivel de azúcar en la sangre. Podría
ser necesario supervisar los niveles de glucosa en la
sangre y ajustar la dosis.
El ajo puede bajar el colesterol en pequeña
cantidad. Estos efectos tal vez sean mayores de lo esperado
si se toma con otros suplementos reductores de colesterol
como el aceite de pescado.
El ajo puede interactuar con hierbas y suplementos
dietéticos que son metabolizados por el sistema
enzimático del hígado CYP450.
El ajo y el pycnogenol han mostrado aumentar la secreción
de la hormona del crecimiento humano en experimentos
de laboratorio. Los efectos de hierbas y suplementos
que actúan sobre la tiroides podrían verse
afectados por el ajo.
Metodología
Esta información esta basada en una monografía
a nivel profesional editada y revisada por colaboradores
del Natural Standard Research Collaboration. (www.naturalstandard.com).
Metodología
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